miércoles, 10 de septiembre de 2014

La puerta del futuro



(Conversación de Don Rafael Grooscors, con Jorge Romero)

Jorge*, me alegró mucho tu petición de sugerirte una "salida" y su organización. 

Personalmente, veo el problema actual desde dos ópticas distintas. La puramente política, inmediata y, la más importante, la del desarrollo económico, fundamental para el futuro. Sigo creyendo que navegamos al garete en una cultura equivocada y que precisamos de un movimiento "contra-cultural" que nos ubique en la línea correcta para aspirar a un mañana mejor.

Cuando hablo de la "La rebelión de las regiones", frase que fue oportunamente aprovechada por los propulsores del Proyecto País, Venezuela Reconciliada… Vía Constituyente del MID-Táchira**, me refiero o intereso las dos ópticas, por cuanto una "salida" a la actual situación política, dejando las estructuras institucionales, tal cual como están o han venido estando desde hace más de doscientos años, sería un error. 

De allí que desdeño asonadas, golpes de estado o insurrecciones que terminarían "quitando a unos" para "poner a otros" y tratar de remendar el capote histórico. Hablo del proceso educativo, para formar una nueva cultura política.

Cuando pienso en la Democracia Parlamentaria, no deambulo en una utopía. La debimos haber tenido desde 1810. En sus ideas constitucionales, Andrés Bello la propuso. La guerra y los caudillos la sacaron de contexto. Toda Iberoamérica no hizo otra cosa que copiar ("copiar", "imitar", "importar") la cultura monárquica de la colonia, adaptada al patrón presidencialista de USA. Las minas son del Estado. El Presidente sustituye al Rey y a la gracia divina por el voto del pueblo.

Nunca pensamos en términos de construir "unidades productivas", no sólo para satisfacer las necesidades del mercado local, sino para "competir" y, lógicamente, innovar, transformar, evolucionar, expandir, trascender. Ahí dejamos de poner atención al prototipo, inédito, de organización de la nueva Nación norteamericana. La moral de sus pioneros era mucho más sólida que la de nuestros colonizadores e independentistas. Allá, desde el principio, tuvieron la visión de que la independencia no sólo tenía que ser político-territorial, sino, fundamentalmente, económica y sin ataduras con el pasado.

Cuando nosotros dimos la Batalla de Carabobo, en 1821, los barcos fabricados en USA se vendían en Europa. Y no era el Estado quien los producía, sino atrevidos empresarios privados que desafiaron al mundo desde un principio.

Los Estados Unidos, por otra parte, siempre han sido Estados, Unidos (Estados soberanos, unidos en una Federación). 

Tenemos, en este aspecto, si no copiar, que inventar algo diferente. Tenemos que meternos en la cabeza que nuestra "provincia" no puede seguir siendo el atajo final de los que ya no tienen nada que hacer en la capital.

Tenemos que "despretrolizar" a Venezuela y convertir a nuestros Estados, en prósperas unidades de producción. Podemos fabricar seda natural en el Táchira, tratando las moras o las moreras, para que produzcan el gusano de seda y ubicarnos en el mercado mundial con un producto que vale oro. Los Blue-jeans podemos hacerlos con algodón nuestro, natural, y fibra sintética, buscando nuevas patentes y marcas, para vestir hasta a los chinos. Ni qué hablar con todo lo que podemos hacer transformando los hidrocarburos y todo nuestro potencial minero. Nuestros climas, nos dan paisajes increíbles y escenarios inéditos que podemos vender a buenos precios al mercado turístico internacional.

Podemos desarrollarnos, Jorge y debemos pensar en cómo lograrlo. Esa es la salida, la buena salida: La puerta del futuro.

¿La organización? Que la política se vaya de Caracas y se perfile, bien ubicada y mejor intencionada, en el interior. El reclamo tiene que ser que los gobiernos de Venezuela, los organice Venezuela.

El Parlamento debe ser la concurrencia del sentir y de las aspiraciones de los mejores venezolanos de toda Venezuela. El gobierno tiene que ser el producto de un pacto parlamentario, para que sea, de verdad, un gobierno venezolano. Educar, Jorge, educar al pueblo y reclamar su participación en el cambio, lo más pronto posible. 

Los Partidos Políticos tienen que "federalizarse" y dejar de ser, como es nuestra AD de hoy, simples clubes de aristócratas del intelecto, sin sentido de la grandeza que invoca el desarrollo.

Ya mis pies no quieren acompañar a mi cabeza y las travesuras de la juventud, dejaron sus grietas en mi cuerpo. Pero te puedo acompañar con ideas y propósitos, tu empeño natural de trascender, a ti y a quienes te acompañan, como la gente del MID, en mi inolvidable tierra tachirense.


Un abrazo, Rafael Grooscors.


*Dr. Jorge Romero: Ex gobernador del Edo Táchira.
** MIDTachira: Movimiento Independiente Democrático del Táchira

Sociedad Civil Constituyente


Por Luis Manuel Aguana

Siempre me he manifestado como parte de la sociedad civil. Esa masa librepensadora que no se rige por ninguna “línea de partido”, ni le rinde culto a ningún “liderazgo” político. Esa masa que ha sido toda la vida irreverente y que es la fuerza que solo impacta cuando tiene cauce y dirección. Y es por ella que se pelean todos los partidos a la hora de buscar su voluntad electoral.

Es la que da finalmente su aprobación para que algún dirigente partidista ocupe una posición en un gobierno. Algunos la llaman “pueblo”, pero yo prefiero el nombre de sociedad civil porque le da carácter ciudadano. De aquella que vota a conciencia, no porque la compren con comida o con populismo.

Los votos ciudadanos siempre han sido el capital político de los partidos, y estos siempre se olvidan que ellos no les pertenecen, que son de la gente. Muchas veces en el pasado, a cuenta de un respaldo dado por la población a algún candidato, este ha malbaratado ese respaldo, que en su esencia es efímero. Es una suerte de fotografía del día de la elección pero que es tan volátil como el alcohol, se evapora muy rápido al pasar del tiempo.

Los partidos le tienen ojeriza a quienes participamos en organizaciones de la sociedad civil. Son como las personas picadas de culebra a quienes les aterran los bejucos. Me imagino que debe ser por aquello de la llamada “anti política” de finales de los años 90’s que se consolidó como una fuerza que arrasó con la credibilidad de los partidos, al punto de hacerlos casi desaparecer.

Ya había comentado ese comportamiento de los partidos políticos hace bastante tiempo (ver El Limbo Democrático: Anti política y Sociedad Civil en http://ticsddhh.blogspot.com/2012/01/el-limbo-democratico-anti-politica-y.html) indicando el temor irracional que tienen a que la sociedad civil ponga en tela de juicio su actuación o sus desviaciones. O dicho de otro modo: la falsa creencia que la crítica fundamentada a la actuación de los partidos por su comportamiento, puede perpetuar el régimen, o peor aún, acallar a aquellos quienes reclamamos comportamientos como los que precisamente nos llevaron a él.

Es un tema que tiene bastante fondo, entre otras razones porque la conformación jerárquica y militante (de allí el término “militar en los partidos”) que tienen todos los partidos políticos venezolanos hacen que aquellos que se inscriben en ellos deban seguir “líneas” de su dirigencia nacional, siendo como soldados que “cumplen” órdenes aunque estas sean equivocadas o su fundamento solo pueda estar en las manos de un pequeño cogollo de dirección política. Un partido sin una dirigencia esclarecida puede llevar a un grupo al despeñadero sin que sus militantes se percaten de ello. Y si ese partido tiene cierta simpatía entre muchos, sus decisiones equivocadas nos arrastran a todos.

Algunos podrán indicarme en este punto que tengo algo en contra de los partidos. Todo lo contrario. Hay que realizar un análisis serio, sincero y profundo de que es lo que está pasando en nuestros partidos políticos para resolver la clave del porqué seguimos como estamos. Y eso también nos lleva a que deba resolverse definitivamente ese trauma que tienen los políticos con la sociedad civil y que todavía perdura en el fondo de su subconsciente: la “anti política”.

Todos los venezolanos aprendimos con mucho dolor desde la destrucción de los principales partidos en 1998 que no podemos prescindir de los partidos políticos. Esa experiencia nos trajo a un desastre del que aun no salimos. Unos partidos debilitados y carcomidos por la corrupción y el mal uso del poder, fueron presa fácil de quienes le pasaron factura a su dirigencia. La matriz de opinión formada como consecuencia del desbarranco y los errores de nuestro período democrático dieron al traste con la credibilidad de la dirigencia política, de la cual aun no levantan cabeza, dando paso a que llegara un “salvador” que resultó ser un fiasco destructor de nuestro país.

Queremos y necesitamos que nuestros partidos democráticos tengan la credibilidad y fortaleza para poder salir todos del barranco en que nos encontramos. Pero eso pasa por hacer causa común con quienes nos hallamos en la acera de la sociedad civil. Eso es todo un reto porque ellos deben entender que no pueden solos. Eso significa que hay que abrir la mente a nuevas opciones de trabajo. A nuevas formas de organización diferentes a las estalinianas provenientes del comunismo del cual salieron las actuales formas de organización de los actuales partidos. De realizar un trabajo en equipo orientado a resultados, con gente que no se deja “dar línea” y de oír opiniones contrarias a tales “líneas” sin que eso signifique que estamos jugando a la “anti política”.

Fue la sociedad civil quien por primera vez planteó la solución a la grave crisis del país a través de la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. No es nuevo el planteamiento del Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/), tiene más de 10 años. No fueron pocas las reuniones con todos los partidos y lideres políticos de la oposición democrática para sugerirles ese camino desde muchísimo antes de las elecciones presidenciales de 2012. Pero no fue entendido. De allí mi reclamo al candidato días después del recule del 17A (ver La Hora de la Sociedad Civil http://ticsddhh.blogspot.com/2013/04/la-hora-de-la-sociedad-civil.html) cuando por  primera vez manifesté mi apoyo al proceso constituyente de los gochos del Táchira.

Vimos con mucho agrado y sorpresa que públicamente algunos importantes dirigentes políticos publicaron en las redes y periódicos de circulación nacional, y dos días antes de las elecciones regionales de 2013, un comunicado titulado “Después de votar el 8D, Venezuela debe convocar a una Constituyente” (ver http://www.ventevenezuela.org/venezuela-debe-convocar-una-constituyente/) en abierto apoyo al proceso constituyente.

Pero eso no se materializó. Concluimos que si los partidos no acababan de entender el planteamiento tendría que moverse el doliente, la sociedad civil. Eso motivó a que muchos nos movilizáramos por todo el país a explicar porque era necesario que para que se diera un Proyecto de país que nos condujera al desarrollo era imprescindible un proceso constituyente para reconciliar y reconstruir a Venezuela. Explicarle a la gente que el proceso de recuperación de la soberanía y la restitución del Estado de Derecho pasa por esa solución. En el camino nos encontraríamos con los partidos que a la final entenderían que esa era la vía correcta.

Afortunadamente se han comenzado a dar pronunciamientos públicos acerca de la necesidad de transitar la vía constituyente de la cual la sociedad civil es la principal abanderada, porque aquí no se trata de protagonismos de partidos, ni de cargos ni de votos para nadie. Se trata de buscar adonde se encuentren a los reales representantes de ese “pueblo” que yo llamo la sociedad civil, la verdadera depositaria de la soberanía y convocarla para discutir a Venezuela.

Es hora que esa sociedad civil y los partidos que apoyan la iniciativa constituyente le den cauce y dirección a esa fuerza potencial contenida en la población. Estoy seguro que de alguna manera eso nos dará el milagro de resolver esa fusión perdida entre partidos y sociedad civil tan necesaria para recuperar y consolidar la democracia. Tal vez ese sea uno de los mejores resultados de ese histórico proceso…

Caracas, 10 de Septiembre de 2014

Twitter:@laguana

lunes, 8 de septiembre de 2014

Hay que cambiar el sistema


Por Nestor Suarez / Economista

La politica no es para medrar ni presumir, es una via para sacar adelante a las naciones cuando caen en un abismo o crisis, si se transita de modo honesto e inteligente, dedicado y comprometido. El MID (Movimiento Independiente Democratico) y RUMBO PROPIO , son dos proyectos politicos no partidistas por ahora, fundados en principios y valores pero dirigidos a la accion. Parte de la convocatoria que ambos han asumido es cambiar la constitucion para cambiar a Venezuela. El problema es el sistema, y para ello hay que hacer las reformas que Venezuela requiere con urgencia. Por consiguiente, nuestro acuerdo contempla principios y valores, que son los mismos que fueron respetados y aplicados en el pasado por las naciones que hoy son ricas; y que por eso lo son.

1.- Los Gobiernos no son para dominar y controlar a los ciudaddanos ni sustituirlos en sus actividades privadas; existen para reprimir el crimen, administrar justicia y encargarse de las obras publicas, y al cumplimiento de estos fines deben limitar su accion. Por tanto sus poderes, facultades y atribuciones, e igualmente sus gastos, recursos y presupuesto.

2.- La prosperidad de la economia depende del ahorro de los ciudadanos y de las inversiones de las empresas, y por tanto, de los acuerdos voluntarios entre las personas privadas conforme a sus necesidades y recursos, sus demandas y ofertas. Por eso los mercados deben ser libres de la violencia y el fraude. Y para ello es necesaria la oportuna accion del Estado, mediante los magistrados judiciales, y en base a leyes generales. Pero asimismo es indispensable que su accion se limite a esas condiciones.

3.- El exito en la educacion, la medicina, la prevision social, la ciencia y actividades privadas no economicas se basa en los mismos principios. Por eso la propiedad privada, sosten y garantia de todas las libertades, debe ser respetada por todos, gobernantes y gobernados, no solo en las actividades  economicas y las finanzas, sino tambien en la educacion y la cultura, la salud y el deporte, los sistemas de prevision social, y en los ambitos de las familias, los partidos, las iglesias y demas instituciones particulares.

En Venezuela, el gobierno, las leyes y la economia , no se basan en los principios mencionados, sino en los contrarios. Por eso tenemos un Estado intervencionista , un sistema mercantilista, una economia de privilegios y una politica clientelar. La solucion no es cambiar meramente el personal. Tampoco es el socialismo, sea o no democratico. La solucion es cambiar el sistema entero, las instituciones que lo encarnan y las leyes que lo inspiran y fundamentan, y pasar a otro sistema, basado en los principios, reglas y valores antes enunciados. 

En Venezuela , necesitamos de urgencia la derogacion inmediata de las 2000 leyes, decretos y ordenanzas ya identificados, que nos impiden avanzar, progresar y prosperar. Y asi abrir paso  a las cinco reformas que se requiere impulsar.

1.- En el Estado y los gobiernos, para ponerlos a cumplir su deber, que es brindarnos proteccion y seguridad, justicia en las cortes y tribunales, y obras publicas suficientes, en lugar de interferir en actividades economicas, docentes, medicas, de prevision social y otras que son privadas por naturaleza. Y para reducir su poder y sus gastos, y por consiguiente las oportunidades de despilfarro y corrupcion.

2.- En la Economia y las finananzas, para liberar la creatividad, los recursos y aptitudes de todos nosotros, a fin de tener en Venezuela abundantes empleos productivos con ingresos solidos. Para eliminar la inflacion, multiplicar las oportunidades, aumentar la riqueza y asi reducir la pobreza.

3.- En la Educacion, para devolver la ensenanza y el aprendizaje a los padres, a los maestros y profesores y a los estudiantes, y a liberarles del control asfixiante del funcionario y el burocrata. Aunque con cupones estatales para ayuda financiera de los escolares pobres con buenos meritos y rendimientos.

4.- En los sistemas de salud, para devolver a los medicos, enfermeras y demas profesionales y tecnicos el control de sus actividades y su ejercicio privado. Aunque con cupones estatales para apoyar a los enfermos, discapacitados y victimas de accidentes que carecen de recursos.

5.- En los fondos de jubilaciones y pensiones, con similares criterios, a fin de tener solvencia y eficacia en los sistemas, y dignidad en las prestaciones y en la atencion.
Este es el acuerdo que proponemos a todos los venezolanos que deseen prestar su apoyo, su colaboracion para promover ese gran debate nacional que nos permita unirnos para cambiar el sistema.

lunes, 1 de septiembre de 2014

LA REBELION DE LAS REGIONES


Por Nestor Suarez / Economista

Desde el inicio de la democracia ( 1958 ) todos los sectores , partidos , grupos , factores y personalidades del Zulia y otras regiones del pais han reclamado una "descentralizacion" que siempre los poderes centrales niegan o retacean. Sabia Ud. que hay una razon de fondo para esta negativa ? La expone el economista austriaco Ludwig von Mises ( 1881-1973 ): descentralizacion sin libre mercado equivale a separatismo. 
En Venezuela todos los Gobiernos democraticos han sido estatistas; y el actual es estatista en extremo. Estatismo es la tendencia del Estado a tomarse atribuciones y apoderarse de competencias que por naturaleza corresponden a los sectores privados, estableciendo regimentaciones legislativas y controles politico- administrativos de precios y tipos de cambio, importaciones y exportaciones, telecomunicaciones, bancos y seguros, transportes- y poco a poco todas las empresas y sectores-, la educacion y la cultura, iglesias, artes y espectaculos, etc. En su libro "Burocracia" ( 1944 ), Mises explica magistralmente como el estatismo tiende por naturaleza al centralismo, siendo su descentralizacion imposible. 

Por eso Rumbo Propio , el movimiento ideologico liberal , reclama y ha reclamado siempre autonomia con libre mercado. Porque no somos separatistas; al contrario: deseamos la maxima integracion del Zulia con el resto de Venezuela y con las Americas y el mundo, y eso no es con la imposible descentralizacion del estatismo, sino con la muy viable desestatizacion de la sociedad : libre comercio, apertura a las inversiones extranjeras, desregulaciones y reprivatizaciones.

La VI Republica sera, de libre mercado. Y el primer paso es una enmienda constitucional que diga asi : " Venezuela reconoce a sus regiones el derecho a su autonomia, comprendiendo para cada una de ellas la posibilidad de optar por un sistema social y economico diferente y regirse por sus normas especificas, mediante un Estatuto Autonomico o Constitucion Regional , decidido por la libre voluntad del pueblo de la region. Una vez aprobada, tendremos referendos o plebiscitos en las regiones, para que la gente decida los derechos tipicos de libre mercado y libre empresa, con propiedad privada y Gobierno Limitado, impuestos moderados, y economias prosperas. Tendremos entonces regiones capitalistas y socialistas, cuyos resultados la gente podra comparar. Esa sera la Rebelion de las Regiones. 

Necesitamos un Proyecto de Pais distinto al llamado Plan de la Patria socialista que pretende sustituir a la constitucion. Ese es el debate que tiene que dar la oposicion para unir al pais en la solucion al problema de la pobreza y destruccion de nuestra nacion. Una Venezuela Capitalista de Primer Mundo. Con mucho sentido y base, muy viable, y muy capaz de competir con el proyecto socialista de destruccion y pobreza. Es un sueno realizable, unico que nos va a sacar de esta pesadilla. Riqueza para todos y progreso en paz. Asi vamos a salir de la pesadilla actual, cuando la gente vea claro que el socialismo es el unico obstaculo que se interpone en medio de nuestro camino a la prosperidad y al bienestar; y que la salida o solucion pasa por el cambio de sistema o receta. Esa es la unica via de unir a la oposicion y a mucha gente que esta frustrada de haber contribuido y apoyado a este proceso de destruccion y pobreza creada por este sistema. Mas importante que cambiar de Presidente y de Gobierno , es cambiar de sistema o receta de pobreza por la receta de prosperidad. Hay que desenrredar este embrollo de confusion y complejo en que esta metida Venezuela. Para ello hay que construir una fuerte y popular corriente de opinion publica en todas las regiones. La unidad hay que construirla rebelandose contra este sistema estatista , centralista y socialista de pobreza y opresion.